sábado, 5 de enero de 2013

LOS SATÉLITES CABALLERO NEGRO, MILENARIOS MISTERIOS DEL FUTURO PASADO

Con el nombre de "Caballero Negro" se ha denominado a dos supuestos satélites artificiales descubiertos por los estadounidenses en la órbita de nuestro planeta, previamente al inicio de la era de la exploración espacial de la civilización industrial, y luego avistados por los rusos en los albores de la carrera espacial. 
En plena Guerra Fría, obviamente el primer sospechoso de haber colocado los artefactos en órbita, resultó EE.UU. para la Unión Soviética, y viceversa.
El proyecto de identificación de los objetos fue encabezado en 1953 por el Dr.Lincoln La Paz, experto en cuerpos extraterrestres de la Universidad de Nuevo México, quien previamente había estudiado secretamente el fenómeno OVNI para las Fuerzas Armadas, enmascarándose la investigación como un proyecto para determinar cuántos satélites necesitaría una estación espacial, no obstante lo cual, la  verdadera razón de la investigación, estudiar  dos extraños satélites de orìgen desconocido y aparentemente nó humano, tomó estado público en la prensa norteamericana en  1954, a través de la revista Aviation Week and Space Technology, de la cual luego se hicieron eco varios periódicos  ( ver foto abajo ), entre ellos el New York Times, que en agosto del mismo año publicó su propia versión basándose en la nota de la revista y confirmando el avistamiento por parte del Pentágono.


La Paz negó todo y las Fuerzas Armadas también, y así, el tema desapareció de los titulares hasta 1957, cuando un satélite desconocido fue detectado por la nave soviética Sputnik I, el primer satélite puesto en órbita por el hombre moderno y fotografiado meses después por el Doctor Luis Cordela, perteneciente al Ministerio de Comunicaciones de Venezuela, mientras trataba de captar el paso del Sputnik II sobre Caracas.
Los escépticos sostuvieron entonces que tal vez se trataba de los restos de una prueba previa realizada por la propia Unión Soviética antes de lanzar el Sputnik, probando colocar un satélite en órbita polar ( algo que técnicamente se consideraba imposible para la época, pero que podría haber tenido desarrollos secretos ).
Sin embargo, en  1960, el sistema de defensa norteamericano predecesor del NORAD, estrenó un nuevo sistema de detección llamado "Dark Fence" detectando dos órbitas de lo que parecían ser objetos espaciales desconocidos de unas quince toneladas métricas de masa cada uno ( enormes en comparación con los satélites humanos ), a los cuales los militares bautizaron "Dark Knight".
Los objetos fueron rastreados durante tres semanas y luego desaparecieron abruptamente.
Los periódicos volvieron a hacerse eco del hallazgo, y recién después de dos semanas el Departamento de Defensa anunció que se trataba de los restos de un satélite Dicoverer de la Fuerza Aèrea que se había extraviado, lo cual trajo a la mente de muchos el recuerdo de los "globos meteorológicos".
Fuentes no confirmadas afirmaron que el satélite en cuestión se movía en dirección contraria al resto de sus equivalentes conocidos, es decir de oeste a este y que llevaba una velocidad tres veces superior a la normal.
Las cosas se pusieron más enigmáticas cuando en 1960 el profesor Ronald Bracewell de la Universidad de Stanford atribuyó la presencia de estos objetos a la intención de una supuesta inteligencia extraterrestre de observar y eventualmente comunicarse con nuestra especie a través de ondas de radio.
Diez años después, llegaría una confirmación y ampliación de la teoría del profesor Bracewell, por parte del presidente de la Asociación Escocesa Para La Tecnología y La Investigación en Aeronáutica, Duncan Lunan, quien además confirmó lo que ya habían comunicado al respecto varios operadores aficionados: que las señales que emitían los objetos podían ser decodificadas y transformadas en un mapa estelar, y que el mismo correspondía a una región específica de la Constelación de Epsilon Bootes, si se lo suponía trazado desde la Tierra hace 13.000 años ( ver foto abajo ).
CONSTELACIÓN EPSILON BOOTES SEGÚN GOOGLE MAPS
Lunan fue más allá y entusiastamente  creyó haber decodificado también un mensaje basándose en que las señales de radio tenían un retardo ilógico que podría haber sido manipulado intencionalmente ( el mismo largo eco de radio tardío -LDE- del cual se tomó conciencia a partir de las grabaciones realizadas en Noruega en 1927-28 por Carl Soermer, profesor de matemáticas de la Universidad de Oslo, y que hasta hoy desorientan a radioaficionados y científicos ).
Según sus creencias, el mensaje decía: "Nuestra casa es Epsilon Bootes, que es una estrella doble.Vivimos en el sexto planeta de un total de siete contando hacia afuera del Sol, el sexto planeta de nuestro sistema tiene una luna, el cuarto tiene tres, el primero y el tercero tienen también una, la prueba de todo esto está en la órbita de vuestra luna y actualiza la posición de Arcturus ( la estrella más brillante de la Constelación de Bootes y del hemisferio norte celeste ) en vuestros mapas".
Las afirmaciones de Lunan causaron gran revuelo mediático e incluso fueron publicadas ( con excención de responsabilidad por parte de los editores ) en la prestigiosa revista  de la British Interplanetary Society.
Cabe destacar que Lunan era además escritor de ciencia ficción, sin querer ser tendenciosos con la mención, y que el supuesto mensaje, que situaba a esta civilización en las inmediaciones de Arcturus,  se condice con la ubicación estelar que aparece mencionada en la mitología hawaiana, donde lleva el nombre de  Hokule'a, y es mencionada como "la estrella del gozo".
Siendo además la cuarta estrella más brillante del cielo luego de Sirius, Canopus, y el Sistema Alpha Centauri, está también presente en leyendas árabes, chinas y griegas y recientemente, estudiando su radiación infrarroja, se encontró vapor de agua.
Arcturus actualmente se está acercando a nuestro sistema solar a toda velocidad: cinco kilómetros por segundo, y se encuentra a 36.7 años luz de distancia y por el momento,  los astrónomos no han descubierto ningún sistema planetario orbitándola.
Volviendo a Lunan, cabe destacar que se desdijo de sus declaraciones en la década del 80, pero las retomó con firmeza y convicción en los noventa.
En 1998, el tema volvió a ganar cierta notoriedad cuando la Misión STS-88 trajo de vuelta a la Tierra estas fotografías ( ver abajo ) de un OONI ( Objeto Orbital Nó Identificado ).
Luego, el asunto desapareció nuevamente de los titulares periodísticos hasta que en 1990 un científico ruso, Maskud Chernova, lo reflotó  asegurando que el artefacto no sólo  existe, sinó que tiene más de 50.000 años y que luego de muchas reuniones y conferencias, rusos y norteamericanos se convencieron mutuamente de no ser sus arquitectos, atribuyéndolo a un tercero desconocido, que no es ningún otro país con capacidad espacial.
EE.UU.rechazó la hipótesis extraterrestre presentada por Chernova y aprovechó para aclaraer que la NASA no tenìa ni el más mínimo interés en el tema.
Pero el Dr. Chernova insistió: « es un satélite muy grande y tecnológicamente superior a sus similares terrestres, y parece tener gran capacidad para absorver información, probablemente para estudiar formas de vida, así que Rusia enviará un satélite propio para estudiarlo.» ( esto, al menos oficialmente, aún no ha ocurrido, transcurridos ya 23 años desde su afirmación ).
Un astrónomo francés, el Dr. George Milliard, coincidiendo con Chernova, lo consideró probable evidencia de inteligencia extraplanetaria.
«Obviamente, viaja a una distancia considerable para no acercarse a la Tierra y mantiene una altura mayor que la mayoría de los satélites terrestres; supongo que fue diseñado para estar en el espacio por tiempo indefinido. La sola conjetura de que puede tener más de 50.000 años orbitando nuestro Planeta, nos habla de una tecnología muy avanzada en relación con nuestra ciencia»- aseguró el francés.  
Por su parte, el Sargento Clifford Stone, supuesto participante del Proyecto Camelot,  opinó al respecto que la sonda artificial efectivamente existe, tiene unos treinta metros de diámetro, y se acerca al planeta cada quince o veinte años, sin mantener una órbita convencional, y que ha sido mal catalogada como "asteroide BG1991".
Alrededor de estos misteriosos satélites, cuya existencia la opinión pública nunca tuvo oportunidad de juzgar  con rigurosidad científica por falta u ocultamiento de datos, se han tejido numerosos mitos urbanos, como su capacidad de abrir puertas dimensionales, o de tratarse de "balizas espaciales" al estilo del monolito de la famosa película 2001 Odisea en el Espacio, e incluso bajo el rótulo de "informantes confidenciales confiables"(¿?) ha trascendido que desde los cosmonautas ruso Yuri Gagarin y norteamericano Alan Shepard en adelante, muchos astronautas los han divisado, e incluso filmado ( Apollo 10 ).
También se originó la clásica historia de una "misión secreta" espacial que capturó uno de estos artefactos, y que todos los que quisieron diseccionarlo murieron trágicamente.
Asimismo, se ha asociado varias  novelas del escritor Philip K. Dick con estos satélites milenarios, que el autor de ciencia ficción definía con la sigla V.A.L.I.S. ( Vast Active Living Intelligence System),  imaginándolos enviados desde un lejano planeta que orbita Formalhault y en el cual viven seres extraterrestres que hace milenios fueron arquitectos de la civilización humana, su educación y su impulso tecnológico.

FUENTE PRINCIPAL: SOGUILDOFASTRONOMY

1 comentario:

Blogger dijo...

QUANTUM BINARY SIGNALS

Professional trading signals sent to your mobile phone every day.

Start following our signals right now and make up to 270% per day.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...